Un río de diamantes

 Si hay una pieza elegante atemporal en joyería esa es sin duda la pulsera riviere.

Una fila de diamantes, generalmente del mismo tamaño y calidad para dar homogeneidad a la pieza. Habitualmente montada en oro blanco para resaltar el fulgor de los brillantes.

Su nombre significa río y le fue otorgado por su similitud con el efecto que hace por la noche la Riviera Francesa reflejada en las aguas. Una evocación del todo romántica para una pieza con una sofisticación especial.

También es conocida como la pulsera del tenis por una anécdota protagonizada por la tenista profesional de los 70 Chris Everet. Era habitual ver a Chris lucir en todos sus partidos una riviere en la muñeca. Llegó incluso a parar el campeonato del Open de EEUU cuando se percató de que el cierre se había abierto y había perdido la pulsera durante el partido.

Otras reconocidas tenistas han lucido estos brazaletes, como Serena Williams, quizás en un guiño a su predecesora.

Aunque si hay una celebrity que se ha convertido en embajadora absoluta de las pulseras riviere esa es sin duda Megan Markle. A la estadounidense se le ha visto en diferentes ocasiones luciendo su pulsera de diamantes sin importar si llevaba un estilo más o menos informal.

También encontramos la típica montura de las pulseras riviere en formato de gargantilla o collar largo estilizando y aportando luz al cuello de su propietaria.

Aunque, como hemos comentado al inicio, su forma habitual es la de una línea sencilla de diamantes iguales montados en oro blanco, en Joyería Gordillo nos encanta divertirnos y experimentar con las lineas clásicas convirtiendolas en joyas únicas y atrevidas. En definitiva, joyas con #caractergordillo.

Es por eso que, además de las clásicas con los diamantes más bellos y puros, en nuestra colección encontramos versiones en piedras preciosas. Zafiros, tsavoritas, incluso diamantes negros adornas nuestras pulseras riviere. Montadas en oro rosa con diamantes brown para realzar los tonos cálidos o  con cierre de macramé para dar un estilo más desenfadado.

Y tú, ¿con qué versión te quedas?

 

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