Cómo limpiar tus joyas con diamantes

¿Sabes cómo limpiar y mantener perfectas tus joyas con diamantes en casa?

Te acaban de regalar esa sortija de brillantes o ese colgante con un diamante solitario que tanto ansiabamos, con ese brillo especial que desprenden las cosas listas para estrenar.

Pero y ¿ahora? ¿Cómo podemos conseguir que nuestra pieza de joyería siga igual que el primer día de generación en generación?

A veces con el tiempo los diamantes tienden a verse opacos y sin brillo. Esto no está relacionado con la calidad de la piedra. El uso, los perfumes, cremas, jabón de mano y otros productos cosméticos tienden a formar una capa que recubre el diamante y le impide reflactar la luz. También el polvo en una pieza que no se use es un factor para que la pieza no luzca como debería.

Te recomendamos una serie de consejos para mantener tus joyas con diamantes:

  • Primero, inspecciona con detalle la pieza. Revisa que las garras de la montura no enganchen ni pinchen, que la piedra no se mueva y no tenga ningún golpe. De lo contrario, antes de proceder a limparla, debes traerla a tu joyería para que los artesanos joyeros reparen la joya.
  • Usa un pequeño barreño o cubo, incluso un vaso con la boca ancha PERO NUNCA LAVES TU PIEZA BAJO EL GRIFO. Podría caer por el desagüe por accidente.
  • Para limpiar tus joyas con diamantes, llena de agua tibia el recipiente hasta cubrir la pieza y añade jabón de lavar la vajilla. Déjalo actuar toda la noche. Esto hará que toda la suciedad quede reblandecida por el efecto antigrasa del detergente.
  • Al día siguiente, frota con un cepillo de cerdas suaves haciendo hincapié en las zonas del engaste donde más impurezas se acumulan. El diamante es la piedra más dura, pero esto no la hace indestructible. Sé delicado.
  • Enjuaga con agua limpia
  • Seca con una muselina o trapo suave, que no deje pelusas. Evita poner el dedo sobre los diamantes para no dejar la huella sobre ellos.
  • Ten en cuenta que estas recomendaciones son solo para piezas con diamantes. Cada gema tiene un mantenimiento diferente.
  • Para un mantenimiento completo trae tu joya a la joyería para que los profesionales puedan valorar si la montura sigue intacta, y en el caso necesario, un pulido y rodiado (en el caso del oro blanco) si fuera necesario. La periodicidad de esto dependerá del uso y mantenimiento de la misma, pero recomendamos hacerlo al menos una vez al año.

Siguiendo estos trucos conseguirás lucir tus piezas de joyería siempre como el primer día.

 

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