El tiempo en tu bolsillo

Somos unos enamorados de los relojes de bolsillo porque nos encanta la relojería en todas sus versiones, desde sus orígenes.

Infinidad de historias se agolpan alrededor de piezas únicas que han marcado la vida de sus poseedores.

Los relojes de bolsillo tienen su origen en la corte del rey Luis XI de Francia. El rey pagó 10 sueldos a un relojero que fuera capaz de construir un reloj portátil. El resultado le gustó tanto que aparece en retratos de la época con él.

Luis XI de Francia era un apasionado de la relojería.

Aunque el precursor real de lo que hoy conocemos como reloj de bolsillo fue el alemán Henlein en el 1524 cuando incorpora a sus piezas el muelle en espiral dando lugar a la relojería como la conocemos actualmente. Pronto el deseo de poseer una de estas maquinarias como signo de prestigio y clase se expandiría por toda Europa.

Aparecen el el siglo XVI las primeras cajas talladas con finos trabajos orfebres que convierten a los nuevos relojes en una manera diferente de portar joyas en la época.

Huevos de Nuremberg

 

Aunque en origen los relojes de bolsillo se idearon como piezas cilíndricas, los famosos Huevos de Nuremberg popularizó la forma ovoidea.

Reloj cilíndrico

Con el boom de los relojes de pulsera sus antecesores de bolsillo fueron perdiendo popularidad hasta quedar en un discreto plano. Actualmente las grandes firmas siguen poniendo a sus mejores relojeros a diseñar algunos modelos, en la mayoría de los casos como no podía ser de otra forma, con importantes reminiscencias vintage tanto en su estética como en sus calibres.

La reina que nunca pudo disfrutar de su reloj

Si hay una historia curiosa sobre un reloj de bolsillo esa es sin duda la que se cuenta sobre el reloj de María Antonieta.

Maria Antonieta esperando la guillotina

Un caballero misterioso encarga un reloj que la reina pudiera portar a uno de los mejores relojeros del momento, Breguet. Este encargo no tenía límite de presupuesto ni de tiempo y tenía que estar a la altura de su realeza en belleza y sofisticación. Debía tañer cada hora y cuarto de hora, contar con un instrumento que mediera la temperatura, calendario incluido los años bisiestos y ser a su vez delicado pero robusto.

La reina María Antonieta

Lamentablemente la guillotina hizo que la reina no llegara a tiempo para recibir tan magnífico regalo que acabó siendo acabado 44 años después a manos del hijo del relojero.

La pieza acabó en un museo junto a otras piezas relojeras las cuales fueron sustraídas en un importante atraco en el 1983. Hasta el 2005 no fue posible recuperarlo, estando en posesión de la esposa del ladrón el cual le confesó su crimen antes de fallecer.

Poco antes de su aparición, el máximo responsable de Grupo Swatch Nicolas G. Hayek, obsesionado con la belleza de la pieza, se propuso reproducirlo y encarga a la firma Breguet que se basen en archivos, anotaciones y dibujos de la época para la parte técnica y estética de la pieza lo cual supuso un verdadero reto dando lugar al Grande Complication 1160.

Hayek posando con el Grande Complication 1160

En 2017 la BBC lanza un documental llamado «The incredible story of Marie Antoinette’s watch with Nicholas Parsons» donde se cuenta la historia del famoso reloj.

 

¿Conoces alguna historia curiosa sobre relojes?

 

 

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